Jesús Owono se ha retirado de las redes sociales tras recibir una oleada de comentarios racistas y de odio después de chocar con el delantero del Tenerife Jesús de Miguel durante un partido de Segunda División el lunes. De Miguel murió el martes, tras sufrir una parada cardíaca en el terreno de juego. El encuentro en el estadio Heliodoro Rodríguez López se detuvo en el minuto 96 y Owono fue expulsado por la acción.
El guardameta de 25 años no ha hecho ninguna declaración pública. Personas cercanas a él lo describen como devastado. Según el relato disponible, pasó gran parte de la noche del lunes llorando y rezando por la recuperación de De Miguel.
Nacido en Bata, Guinea Ecuatorial, en 2001, Owono se mudó con su familia al País Vasco cuando tenía ocho años. Empezó a jugar de portero después de sustituir a un compañero de clase lesionado en un colegio de San Sebastián. Más adelante se formó en el Antiguoko y en la cantera de Zubieta de la Real Sociedad, antes de incorporarse al Deportivo Alavés en 2016. Debutó con el primer equipo en la máxima categoría española en 2022.
Owono es el mayor de cinco hermanos. En una entrevista con El Correo en 2024, habló de su deseo de reunir a sus padres y hermanos en una casa familiar y de darles a sus padres la oportunidad de dejar de trabajar. Su excompañero del Alavés Sugoi Soto lo describió como humilde, trabajador y muy unido a su familia, y añadió que nunca había tenido problemas con nadie.
Owono se incorporó al Andorra cedido para la temporada 2025-26, y el club lo fichó de forma permanente el verano siguiente. El choque con De Miguel fue la primera expulsión de su carrera, después de más de 4.000 minutos en la máxima categoría, según el relato de la fuente.
Michel Owono, defensa del FC Can Vidalet que comparte apellido con el guardameta, dijo en X que él también había recibido insultos racistas. Condenó lo que describió como un aumento del racismo, el odio y la intolerancia.
Fuentes: El País Deportes.