Kylian Mbappé ha sido durante meses blanco de burlas en línea que lo presentan como un dictador, un meme del que han surgido muchas versiones, algunas generadas por IA, incluida una con su cara superpuesta a la de Mao Zedong. La broma refleja los rumores de que el delantero de 27 años domina a los clubes en los que juega y a la selección nacional de Francia. Cuando se le preguntó cuál de las burlas le parecía más graciosa —la mayoría están ambientadas con un estribillo de «Kylian Dictador» y lo muestran vestido de generalísimo—, Mbappé dijo que le divertía la versión del «dictador chino» que sus amigos solían enviarle.

La reacción de China fue inmediata y severa: indignación, contratos cancelados, una prohibición de emitir La Liga y exigencias de disculpa que llegaron rápido y en abundancia. La fuente enmarca el episodio como una prueba de obediencia impuesta por China a todas las partes afectadas —el Real Madrid, La Liga y las empresas implicadas—, que deben mostrar contrición sin que China haya cedido aún.

El comentario sostiene que, para demostrar que Mao Zedong no era un dictador, el régimen que Mao fundó se ha comportado como una dictadura. Describe un sistema que utiliza un mercado gigantesco y la palanca comercial para obligar a empresas extranjeras a autocensurarse de antemano, y afirma que el Gobierno de China se reserva el derecho exclusivo de decidir qué ofende al país y qué castigo corresponde.

El artículo también pregunta cómo un joven de 27 años que marca tantos goles pudo no captar los matices del régimen de partido único de China, una pregunta que atribuye retóricamente a funcionarios chinos. Señala que un régimen con un poder económico abrumador puede rodear un símbolo de solemnidad y volverlo intocable, y que esa solemnidad puede volverse sincera para muchas personas cuando el poder insiste en ella.

Al contrastar las respuestas, el artículo dice que una democracia da por sentado que una persona puede sentirse ofendida y otra puede responder, aunque la broma sea mala. Describe la reacción de China como una demostración de poder con pocos precedentes, citando la anterior cancelación temporal de las emisiones de la NBA, y concluye que a las partes afectadas no les queda más remedio que disculparse y esperar a ser perdonadas.

Fuentes: El País Deportes.