Luka Jovic está a punto de enfrentarse al Real Madrid con el AEK de Atenas, donde el delantero serbio ha encontrado una etapa más productiva tras un difícil periodo en España e Italia. Se incorporó al equipo griego en 2025, después de haber jugado en la Fiorentina y el AC Milan.
El Real Madrid pagó 63 millones de euros para fichar a Jovic procedente del Eintracht Frankfurt en 2019. Marcó solo tres goles para el club en dos temporadas y media. Dos llegaron en los tramos finales de cómodas victorias, contra el Leganés y Osasuna, mientras que el tercero fue en un triunfo por 2-0 sobre la Real Sociedad. Finalmente, el club le permitió marcharse en 2022 sin cobrar un traspaso.
Jovic dijo más adelante que había sido demasiado joven y no estaba preparado para algunos de los retos que afrontó en el Madrid. También mencionó la pandemia de coronavirus y las lesiones, y afirmó que su carrera quizá habría ido mejor si hubiera dado un paso intermedio entre el Eintracht y el Madrid. Regresó al club alemán cedido durante la segunda mitad de la temporada 2020-21 y luego fichó por la Fiorentina y el Milan. El Madrid recibió la mitad de los 500.000 euros que pagó el Milan por él, ya que había conservado el 50 % de sus derechos.
En el AEK, Jovic ha marcado 21 goles y ayudó al club a ganar la liga griega la temporada pasada. Esta temporada ha sumado otros siete, aunque ninguno en la Liga de Campeones. El entrenador Marko Nikolic, también serbio, dijo que Jovic había contribuido enormemente y que el equipo estaba satisfecho con él.
Jovic ha reconocido que su actitud aparentemente distante en el campo puede influir en cómo lo percibe la gente. Después de incorporarse al AEK, dijo que entendía por qué algunos creían que no le importaba cuando jugaba, y añadió que a veces no se sentía bien al verse de esa manera. Ha descrito su llegada a Atenas como una elección de un entorno más tranquilo, y no como un intento de huir de la presión.
Fuentes: El País Deportes.