Ruben Amorim celebró su primer derbi de Milán como entrenador con una victoria por 3-1 sobre el Inter, poniendo fin a la racha invicta del líder de la liga y reforzando los argumentos del AC Milan como aspirante al título de la Serie A. El Milan había perdido 4-2 en casa ante el Bologna a principios de semana, pero respondió con una actuación serena frente a su rival de la ciudad.
Christian Pulisic abrió el marcador en el cuarto minuto, al cabecear el centro de Diego Moreira después de que el Milan conservara la posesión durante 80 segundos. Adrien Rabiot amplió la ventaja seis minutos más tarde con un remate de primera tras una jugada ensayada de saque de esquina.
El Inter recortó distancias por medio de Alessandro Bastoni, y más tarde Mike Maignan realizó una destacada parada para negarle el gol a Djed Spence. Moreira restableció entonces la ventaja de dos goles del Milan: lanzó un tiro libre con efecto por encima de la barrera, que acabó en el lado más cercano de la portería. El Inter llegaba al encuentro tras haber cedido apenas dos puntos en toda la temporada liguera.
Amorim incorporó a Luka Modric y Pulisic al once titular después de que ambos fueran suplentes contra el Bologna. Mario Gila, Rabiot y Moreira también fueron titulares tras quedar fuera de la convocatoria para el partido entre semana. Eligió una formación 3-4-2-1, con el joven Sankhoun Diawara, de 20 años, como carrilero izquierdo. El entrenador del Inter, Cristian Chivu, también ajustó su planteamiento: sus opciones ofensivas Lautaro Martínez, Francesco Pio Esposito y Ange-Yoan Bonny no estaban disponibles para comenzar el partido.
La victoria fue un hito personal para Amorim, quien ha hablado de cómo creció en Lisboa admirando a los equipos del Milan en los que jugaban Paolo Maldini, Franco Baresi, Ruud Gullit, Frank Rijkaard y Dejan Savicevic. Dijo que el Milan había sido uno de sus clubes desde la infancia, cuando consideraba que el equipo era el más fuerte de Italia.
La victoria del Milan llegó tras un difícil comienzo de campaña. El club se había quedado fuera de la Liga de Campeones por segunda temporada consecutiva, mientras que el delantero Gonçalo Ramos había marcado dos goles en 10 titularidades desde su llegada del Paris Saint-Germain por 73 millones de euros. La actuación también dejó interrogantes sobre el papel de Moreira, quien solía ocupar una posición más adelantada que el delantero centro cuando jugaba como carrilero derecho.
Amorim pidió que no se reaccionara de forma exagerada y dijo que el Milan había jugado bien, aunque no de manera sobresaliente, y que los tres puntos no eran más de los que habría obtenido al vencer al Bologna. Tras 10 partidos de liga, el Milan ocupaba el quinto puesto con 21 puntos, cuatro por detrás del líder, la Lazio, y cuatro por detrás del Inter, segundo clasificado. El Milan había ganado sus últimos cuatro derbis en todas las competiciones y estaba invicto en los ocho anteriores, pero no terminaba por encima del Inter desde la temporada 2021-22, cuando conquistó el Scudetto.
El resultado llegó en la misma semana en que el Milan y el Inter presentaron sus planes para construir un nuevo estadio que sustituya a San Siro en 2031. Gerry Cardinale, propietario del Milan, ha respaldado públicamente a Amorim, y la victoria en el derbi reforzó la posibilidad de que los rossoneri puedan luchar por el título.
Fuentes: The Guardian Sport.