Kimi Antonelli llegó al paddock del Gran Premio de México con su hermana Maggie mientras se preparaba para una segunda oportunidad de asegurar el campeonato mundial de Fórmula 1 de 2026.

En declaraciones en directo a Sky Sport menos de una hora antes de la carrera, el piloto de Mercedes agradeció a los aficionados italianos que estaban viendo la prueba y dijo que haría todo lo posible por representar los colores nacionales. Antonelli partía cuarto y necesitaba dos puntos para garantizar matemáticamente el título.

El italiano dijo que la fase inicial de la carrera sería especialmente importante, ya que las decisiones tomadas en la salida podrían marcar la diferencia. También afirmó que había dormido bien después de sentirse exhausto, y describió esa noche como la mejor de la semana.

Antonelli era una de las figuras más esperadas del paddock. Llegó de la mano de su hermana Maggie, de 11 años, cuyo atuendo llamó la atención porque parecía inspirado en la celebración mexicana del Día de los Muertos. Antonelli llevaba vaqueros y una camiseta personalizada.

Su padre, Marco, también estaba en el circuito después de viajar a México desde Mugello, donde había estado trabajando con el equipo familiar, Antonelli Motorsport.

Fuentes: ANSA Sport.