Un gol de Lamine Yamal contra el Aston Villa provocó una breve pausa en Cadena COPE después de que el comentarista Pedro Martín sugiriera que el jugador del Barcelona podría haberse acordado de Jesús de Miguel, del Tenerife, durante su celebración. De Miguel había fallecido, dice la columna, pero esta no ofrece detalles sobre las circunstancias ni sobre una posible relación entre ambos futbolistas.
Martín dijo: «No habría estado mal que Lamine Yamal, al marcar el gol, se hubiera acordado de alguna manera del jugador del Tenerife, pero bueno: debe de estar ocupado con sus cosas». Después hubo un breve silencio y la retransmisión volvió a los comentarios habituales del partido.
La columna critica el comentario por insinuar que Yamal carecía de sensibilidad, pese a que no se sabía públicamente qué conocía, cómo recibió la noticia de la muerte de De Miguel ni si esta le afectó. Compara ese juicio con las críticas dirigidas anteriormente a Vinicius por centrarse en los insultos racistas que había sufrido, en lugar de hablar de otros asuntos.
El artículo sostiene que cada vez se juzga más a las figuras públicas no solo por sus acciones, sino también por los gestos que no hacen. En ese clima, la celebración de un gol puede convertirse en una prueba de carácter, en la que la gente evalúa los sentimientos de alguien sin conocer sus motivos.
Concluye con una sugerencia incisiva: si se espera que los jugadores hagan referencia a determinados acontecimientos cuando marcan, los entrenadores podrían entregarles una lista de ocasiones que recordar, junto con instrucciones sobre qué gestos de solidaridad deben hacer. La ironía, dice la columna, es que entonces se esperaría que los jugadores planificaran una expresión de sus sentimientos mientras celebran un gol.
Fuentes: El País Deportes.
