El Manchester United remontó un 0-2 para vencer a la Roma en Old Trafford, poniendo fin a una racha de nueve partidos sin ganar y dando un respiro al entrenador Michael Carrick después de unas semanas difíciles. No está claro si la remontada será un punto de inflexión o si le dará más tiempo a Carrick.

El partido parecía escapársele al United cuando detuvieron el primer penalti de Bruno Fernandes y el equipo perdía por dos goles. El VAR recomendó repetir el lanzamiento después de que se considerara que Bryan Cristante había invadido el área. Fernandes convirtió su segundo intento y Matheus Cunha marcó dos veces en los últimos siete minutos para completar una remontada inesperada. Poco después expulsaron a Cunha, lo que convirtió el final en un momento de tensión, pero el United resistió.

Carrick dijo que en el descanso instó a los jugadores a mantener una actitud positiva en lugar de frustrarse. Les pidió que siguieran buscando la siguiente oportunidad y añadió que un momento podía cambiar el rumbo del partido. Dijo que mantuvo la calma después de que detuvieran el penalti inicial porque percibió que los jugadores todavía creían que podía pasar algo.

El exdelantero del United Wayne Rooney elogió la respuesta de Carrick y dijo que el mensaje del descanso había ayudado al equipo a atacar con confianza. Rooney había criticado el rendimiento de la primera parte junto al excentrocampista del United Nicky Butt, mientras que otros comentaristas también cuestionaron la falta de pasión y esfuerzo antes del descanso.

La victoria no borra los problemas más amplios que rodean al club. Antes del comienzo y durante la primera parte hubo protestas contra la propiedad, y los aficionados corearon consignas contra la familia Glazer, el copropietario minoritario Sir Jim Ratcliffe y el director de fútbol Jason Wilcox. En las últimas semanas, el United también ha recibido críticas públicas de jugadores como Lisandro Martinez y Fernandes.

Hay precedentes de remontadas dramáticas en Old Trafford que no lograron cambiar la suerte de un entrenador. El equipo de Ole Gunnar Solskjaer venció 3-2 al Atalanta antes de perder 5-0 contra el Liverpool cuatro días después; Solskjaer fue destituido en menos de un mes. Jose Mourinho también permaneció 13 partidos más en el cargo después de que el United remontara para vencer al Newcastle en 2018.

Carrick dijo que no podía predecir qué ocurriría después y señaló el próximo partido contra el Aston Villa como la prioridad inmediata del equipo. Afirmó que la victoria le produjo una felicidad genuina por los jugadores, pero no alivio. La capacidad del United para mantener el impulso en ese partido ayudará a determinar qué significa el resultado ante la Roma para Carrick y su equipo.

Fuentes: BBC Sport.