La deuda conjunta de los clubes de la Premiership inglesa de rugby aumentó de 342,5 millones de libras a 366,1 millones durante la temporada 2024-25, mientras que sus pérdidas colectivas crecieron de 34 millones a 36,5 millones, según el último Informe de Finanzas del Rugby de Leonard Curtis. La masa salarial total de los 10 clubes también aumentó, de 125,9 millones a 129,8 millones de libras, lo que equivale al 80 % de sus ingresos.

Los ingresos cayeron de 182,2 millones a 178,9 millones de libras durante el mismo periodo. El informe señala que seis de los 10 clubes eran insolventes según su balance; Northampton, Gloucester, Leicester y Saracens fueron las excepciones. Los 10 clubes tenían deuda y sus pérdidas anuales medias ascendían a 3,7 millones de libras.

El informe, elaborado a partir de cifras de acceso público, afirma que los resultados reflejan la dependencia del deporte de la financiación de los propietarios de los clubes y plantean dudas sobre su sostenibilidad a largo plazo. Alex Cadwallader, director de Leonard Curtis, dijo que las cifras mostraban que seguían existiendo importantes desafíos y que eran necesarios cambios estructurales profundos o cambios en la gobernanza.

Las cifras son anteriores a las inversiones en Newcastle, Bath y Exeter realizadas, respectivamente, por Red Bull, sir James Dyson y el grupo Black Knight. El informe señala que esas inversiones podrían aumentar las pérdidas de los clubes a corto plazo. También se ha mostrado interés en Northampton, Gloucester y Leicester.

Simon Danielli, quien contribuyó al informe como director de operaciones de la firma de capital privado Agathos, dijo que la transición de la Premiership a una liga de franquicias podría hacer que los clubes resultaran más atractivos para los inversores. También pidió una mayor moderación en el gasto y señaló que el reto consistía en convertir la confianza de los inversores en una vía hacia una rentabilidad sostenible.

La Premiership aspira a pasar de 10 equipos a 12 para la temporada 2029-30 y está abierta a nuevas franquicias. Todo nuevo participante deberá jugar al menos una temporada en el Championship, la segunda categoría.

Fuentes: The Guardian Sport.