Kimi Antonelli se ha proclamado campeón del mundo de Fórmula 1 por primera vez en el Gran Premio de la Ciudad de México, convirtiéndose en el campeón del mundo más joven de la historia del deporte. Selló el campeonato en un podio compartido con Lewis Hamilton y Max Verstappen, quienes resumieron su logro con la misma palabra: «Increíble». Antonelli dijo que enmarcaría la foto y la colgaría en su casa, y calificó como un momento especial recibir tal respeto de dos pilotos que han hecho la historia de la F1.

El título llega al final de solo su segunda temporada en la categoría. Antonelli fue incorporado a Mercedes el año pasado, en sustitución de Hamilton, en medio de afirmaciones de que era demasiado inexperto, y su campaña de debut fue en gran medida inestable, con solo destellos de promesa. Su compañero de equipo, George Russell, lo superó cómodamente ese año, y cuando quedó claro que Mercedes comenzaría esta temporada con el mejor coche, Russell era el favorito para el campeonato.

El desarrollo de Antonelli durante el invierno cambió ese panorama. Terminó la carrera inaugural pegado a Russell, logró su primera victoria en la segunda prueba y encadenó cinco triunfos consecutivos para tomar el control de la clasificación. Incluso después de que la ventaja de Mercedes de principios de temporada fuera anulada por sus rivales, siguió siendo un factor constante y nunca pareció dispuesto a entregar el liderato, mientras que Russell ahora ha caído por detrás de Verstappen y Hamilton en la tabla de puntos. El resultado ha sido una temporada de dominio de un solo piloto, con la consistencia de Antonelli eliminando casi todo el riesgo de la lucha por el título.

Verstappen destacó su solidez a una edad tan temprana, su evitación de grandes errores y el hecho de que venció a un compañero de equipo experimentado, y añadió que estaba orgulloso de cómo Antonelli se comportó durante toda la temporada. El campeón saliente Lando Norris dijo que el título no podría haber ido a una mejor persona, y describió a Antonelli como un hombre genuino y muy amable que había «dejado a todos boquiabiertos» e hizo que el resto de la parrilla pareciera ridículo contra los mejores pilotos del mundo. Damon Hill, comentarista para BBC Radio 5 live, dijo que no ve otra cosa que a Antonelli mejorando cada vez más, aunque también tendrá que atravesar momentos difíciles.

Antonelli dijo que las dificultades del año pasado fueron formativas. Recordó que algunas personas decían que no pertenecía a la F1 o que no estaba preparado, y admitió que probablemente lo pareció en algunos momentos, pero dijo que esos momentos bajos y situaciones de alta presión lo hicieron más maduro como piloto y como persona. Sostuvo que entrar directamente en Mercedes, bajo el foco, lo hizo crecer más rápido de lo que lo habría hecho un fichaje por un equipo más pequeño, y reconoció que aún tuvo momentos tensos esta temporada, incluida la clasificación en México.

La emoción del momento fue evidente después. Antonelli dijo que estaba llorando tan fuerte en la vuelta final que no podía ver con claridad y perdió alrededor de dos segundos, mientras los recuerdos le inundaban. Al final lo recibieron su padre Marco y su madre Veronica, y dijo que la presencia de su padre durante toda la temporada había sido importante para mantenerlo con los pies en la tierra después de los momentos álgidos y apoyarlo antes de sesiones difíciles. En la conferencia de prensa de campeones se emocionó tanto al recordar a su difunto abuelo que no pudo hablar por un momento, antes de bromear con que había llorado demasiado ese día.

Fuentes: BBC Sport.