Tom Gabarró, un joven de 19 años de Cabrera del Mar, en Barcelona, es el único jugador español en la NFL Academy, que cuenta con 70 jugadores de 21 países. Descubrió el fútbol americano por casualidad durante una estancia académica en Canadá, y dijo que probó el deporte casi por defecto porque no conocía ningún otro deporte disponible para él.

Gabarró llegó a la academia de Loughborough, Inglaterra, a través de Daniel Docal, el coordinador defensivo español de su equipo de jóvenes promesas entre 2023 y 2026. Docal lo vio en un partido entre España y Gran Bretaña en Zaragoza. Docal, que fue asistente de Mike Tomlin, el entrenador jefe de los Pittsburgh Steelers de 2007 a 2025, un periodo en el que Tomlin ganó una Super Bowl, invitó a Gabarró a la academia durante una semana. Después de esa semana, dijo Gabarró, la academia decidió darle una beca.

La NFL Academy es un proyecto de la liga con sede en Loughborough para jugadores de entre 16 y 19 años, diseñado para ayudarlos a pasar al sistema universitario estadounidense. Esta temporada, 50 jugadores formados por la institución compiten en ligas universitarias, 30 de ellos en Division I College, el nivel más alto. La academia también se enfrenta a equipos universitarios estadounidenses en su calendario de temporada regular y ha viajado a Estados Unidos tres veces esta temporada. Su partido más reciente, el 16 de octubre contra IMG Academy en Florida, terminó con una derrota por 40-42.

Gabarró empezó como receptor, cuya función es anotar touchdowns y atrapar pases de los quarterbacks, antes de pasar a la defensa como defensive back, donde su tarea principal es interrumpir los ataques aéreos de los rivales. Dijo que entender ambas posiciones y ver el fútbol desde el lado ofensivo le ha ayudado y le ha dado versatilidad.

En Loughborough entrena como defensive back y estudia un curso deportivo preuniversitario en Loughborough College centrado en anatomía. Lo describió como un mundo completamente diferente al de su club anterior, los Badalona Dracs de España. La diferencia más llamativa, dijo, es la competencia: los jugadores deben quitarle el puesto a la persona que tienen delante, que también puede ser alguien con quien conviven, algo que calificó como una hermosa forma de competencia.

La mudanza también ha cambiado su vida diaria. Loughborough tiene poco sol y una temperatura media de 9,9 grados, lejos del clima mediterráneo de España. Gabarró dijo que pasó de vivir con sus padres, que le cocinaban, y de quedar con amigos en un entorno en el que se hablaba español y catalán a un lugar donde todo el mundo habla inglés y él no habla ni español ni catalán con nadie.

Hincha del Barcelona y miembro de una familia amante del deporte, Gabarró jugó al rugby de niño en la UE Santboiana, donde su padre jugó como nueve y ganó un campeonato de España. También ha jugado al fútbol, ha montado en moto y ha hecho surf. Admira a Tyrann Mathieu, descrito en la fuente como un exjugador de los New Orleans Saints, y sueña con jugar en un entorno de la NFL similar al de los partidos que se celebran en España, o mejor.

Quiere estudiar Economía y permanecer en el deporte después de su carrera como jugador, ya sea como entrenador o como administrador. Dijo que cree que seguirá vinculado al fútbol americano el resto de su vida.

Los Cincinnati Bengals y los Atlanta Falcons tienen previsto disputar dentro de una semana el segundo partido de la NFL en España en el Bernabéu, después de que los Miami Dolphins vencieran por 16-13 a los Washington Commanders allí el año pasado. Gabarró sueña con llegar algún día a un escenario similar, o a uno más grande, con una franquicia de la NFL.

Fuentes: El País Deportes.